Recomendaciones para el diagnóstico de la ERGE

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Los síntomas de la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) aquejan aproximadamente al 8% de la población mundial, siguiendo un espectro que va desde la leve pirosis hasta la epigastralgia incapacitante. La Asociación Mexicana de Gastroenterología presenta una nueva revisión de los últimos conceptos sobre la enfermedad, centrándonos esta vez en los métodos diagnósticos.

La ERGE es una enfermedad caracterizada por un conjunto de síntomas que resultan de la lesión epitelial secundaria al contacto constante con el contenido gástrico, el cual asciende desde el estómago por alteración del límite impuesto por el esfínter esofágico inferior. Estos síntomas suelen agruparse siguiendo la clasificación de Montreal, la cual distingue dos grupos:

*Síntomas esofágicos: Síndromes caracterizados exclusivamente por los síntomas, como el síndrome típico de reflujo o el dolor torácico y síndromes en los cuáles, además de los síntomas, hay lesión del epitelio esofágico, como la esofagitis, la estenosis esofágica, el esófago de Barret y como última expresión, el denocarcinoma esofágico.

*Síntomas extraesofágicos: Son entidades en las que se afectan estructuras adicionales al esófago, se subdividen dependiendo del grado de asociación entre la ERGE y los síntomas.

  • Aquellos con asociaciones establecidas como la tos por reflujo, laringitis por reflujo, asma por reflujo y erosiones dentales por reflujo.
  • Entidades con una relación poco establecida con la ERGE como la sinusitis crónica, la fibrosis pulmonar y la otitis media recurrente.

El diagnóstico de ERGE suele ser clínico: Al menos 2 episodios semanales de pirosis o regurgitación en un paciente menor a 50 años, sin signos de alarma y los síntomas deben disminuirse después de la realización de una prueba terapéutica con IBP, por al menos 2 semanas. Esta prueba se considera positiva cuando la mejoría sintomática es mayor al 50%, aunque es fácil de realizar en los centros de atención primaria, no cuenta con una alta especificidad, ni sensibilidad.

La evaluación de los síntomas puede hacerse ediante la anamnesis, si bien existen cuestionarios estandarizados y validados en español como el ReQuest, Carlsson-Dent y RDQ, su baja sensibilidad y especificidad, los hacen subóptimos para su aplicación rutinaria en la clínica.

En cuanto a los exámenes adicionales, la Asociación Mexicana de Gastroenterología hace las siguientes
recomendaciones:

  • La EVDA no se recomienda para el diagnóstico rutinario de la enfermedad, sino para descartar complicaciones de la ERGE, si el paciente tiene síntomas por más de 5 años y para casos refractarios al tratamiento de primera línea. Las variantes de la endoscopia tradicional como la endoscopia de magnificación (permite visualizar microlesiones y cambios en el patrón vascular esofágico propios de la ERGE no erosiva) y la endomicroscopía confocal laser (la cual permite evaluar la histología esofágica en tiempo real y toma de biopsias dirigidas) son ayudas diagnósticas, pero no se recomienda su uso rutinario para diagnosticar ERGE.
  • La toma de biopsias se indica en casos de lesiones sugestivas de Esófago de Barret o esofagitis eosinofílica, no para confirmar el diagnóstico de ERGE.
  • No se recomienda el uso de esofagograma para la evaluación del ERGE, sino para la evaluación prequirúrgica de pacientes candidatos a cirugía antirreflujo.
  • La ph-metría se indica en pacientes sintomáticos o con síntomas extraesofágicos de ERGE, endoscopia negativa y pobre respuesta al tratamiento de primera línea.
  • El sistema de cápsulas inalámbricas Bravo tiene una mayor sensibilidad para detectar reflujo ácido y es mejor tolerada por los pacientes, sin embargo, tiene las desventajas de no detectar reflujo no ácido, generar en algunos pacientes dolor torácico, ser costosa y tener limitaciones de disponibilidad.
  • La ph-impedancia ambulatoria se indica como parte de la evaluación de pacientes con ERGE refractaria al tratamiento. Permite evaluar la relación de los síntomas con reflujo no ácido y la presencia de rumiación y eructos supragástricos.
  • La manometría esofágica convencional solo se indica para la evaluación prequirúrgica de pacientes candidatos a cirugía antirreflujo. La variante de alta resolución tiene mejor rendimiento y se indica en la evaluación de la disfagia posterior a la cirugía antirreflujo.

 

Referencia:

Huerta F., Bielsa M., Remes J., Valdovinos M. y Tamayo J. Diagnóstico y tratamiento de la enfermedad por reflujo gastroesofágico: Recomendaciones de la Asociación Mexicana de Gastroenterología. Artículo de revisión. Asociación Mexicana de Gastroenterología. (2016).