FODMAP versus mNICE en pacientes con síndrome de colon irritable con diarrea

La dieta baja en oligosacáridos fermentables, disacáridos, monosacáridos y polioles, más conocida como FODMAP, cada vez tiene una aceptación mayor para el tratamiento del síndrome del intestino irritable (SII). Sin embargo, son varias las preocupaciones con respecto al adecuado aporte nutricional.1

Se realizó un estudio con el fin de determinar los cambios en el contenido diario de nutrientes antes y después de 4 semanas de una dieta baja en FODMAP en comparación con la intervención dietaria del Instituto Nacional de Salud y Excelencia Clínica modificada (mNICE) e identificar las deficiencias nutricionales en comparación con las ingestas dietarias de referencia en pacientes con síndrome de colon irritable con diarrea predominante.1

Se incluyeron 78 pacientes, 41 en el grupo de la dieta baja en FODMAP y 37 en el grupo mNICE. A los participantes que fueron aleatorizados al brazo de dieta baja en FODMAP se les instruyó para que redujeran su ingesta dietética de FODMAP, mientras que a los participantes aleatorizados al brazo de la intervención mNICE se les instruyó para que consumieran pequeñas comidas frecuentes, evitaran los alimentos desencadenantes y el exceso de alcohol y cafeína.1

Los dos tipos de dieta resultaron en menos kilocalorías diarias consumidas, menos cantidad de comida diaria consumida y menos ingesta diaria de carbohidratos. Desde el inicio, en el grupo de la dieta baja en FODMAP hubo una disminución estadísticamente significativa de varios micronutrientes, que no se observó en el grupo mNICE.1

Los niveles de ingesta de calcio disminuyeron significativamente a niveles por debajo de los valores recomendados. No obstante, cuando se hizo el ajuste en la dieta, esta disminución ya no fue relevante. Esto pudo deberse a que se consumieron cantidades menores de productos lácteos durante el período de estudio.1

Para varias vitaminas y minerales, la proporción de pacientes que cumplían con las ingestas dietéticas de referencia al inicio del estudio fue baja y no varió significativamente con la intervención dietética. Por ejemplo, la ingesta de vitamina D estuvo muy por debajo de las cantidades recomendadas y pocos pacientes pudieron alcanzar los valores recomendados. Se observaron hallazgos similares, pero menos drásticos, para la vitamina E, la vitamina C y el calcio.1

Aunque se cree que los pacientes que siguen una dieta baja en FODMAP pueden tener un mayor riesgo de una dieta pobre en fibra, la ingesta de fibra se mantuvo estable en este estudio. En conclusión, se observó una disminución en la ingesta de varios micronutrientes con la implementación de la dieta baja en FODMAP, pero, a excepción de la riboflavina, estas disminuciones se corrigieron con el ajuste de la ingesta calórica. Estos hallazgos sugieren que, a corto plazo, la dieta baja en FODMAP no está asociada con deficiencias importantes de micronutrientes.1


Referencia:

1.     Eswaran S, Dolan RD, Ball SC, Jackson K, Chey W. The Impact of a 4-Week Low-FODMAP and mNICE Diet on Nutrient Intake in a Sample of US Adults with Irritable Bowel Syndrome with Diarrhea. J Acad Nutr Diet. 2020 Apr;120(4):641-649. doi: 10.1016/j.jand.2019.03.003.

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