Hipertensión pulmonar en el servicio de urgencias

La hipertensión pulmonar (HP) se asocia con una morbilidad y mortalidad significativas. Afecta entre 15 y 60 millones de personas en todo el mundo. Algunos estudios recientes identifican las quejas asociadas con la HP como las responsables de al menos 64.000 visitas al servicio de urgencias durante un período de 5 años.1

Cada año, alrededor de 12.000 pacientes con HP buscan atención en el servicio de urgencias por una variedad de síntomas que pueden o no estar relacionados con la HP. La OMS clasifica la HP en 5 grupos distintos, según la fisiopatología:1

  • El grupo 1 se define por hipertensión arterial pulmonar (HAP), una presión arterial pulmonar media en reposo ≥25 mmHg y una presión de cuña ≤15 mmHg medida durante el cateterismo cardíaco derecho. Más de la mitad de todos los casos de HAP son idiopáticos.1
  • El grupo 2 representa la hipertensión venosa pulmonar (HVP) debida a una cardiopatía izquierda, definida como una presión arterial pulmonar media ≥25 mmHg y una presión de enclavamiento ≥15 mmHg. La HVP es la forma más común de HP. La morbilidad y la mortalidad en pacientes con HVP están relacionadas con la disfunción del ventrículo derecho.1
  • El grupo 3 está conformado por pacientes que desarrollan HP secundaria a enfermedades pulmonares o hipoxia. En estos pacientes, la HP se desencadena como resutado de una hipoxemia alveolar crónica.1
  • El grupo 4 incluye a los pacientes que presentan HP persistente durante ≥6 meses después del tratamiento anticoagulante para la embolia pulmonar (EP). La hipertensión pulmonar tromboembólica crónica (HPTEC) ocurre aproximadamente en el 4,8% de los supervivientes de EP aguda y en el 10% de los pacientes con EP recurrente. La mayoría de los casos de HPTEC surgen de tromboembolias venosas asintomáticas.1
  • El grupo 5 abarca varios procesos patológicos en los que la HP es el resultado de mecanismos multifactoriales.1

Debido a que los síntomas referidos por los pacientes con frecuencia son vagos e inespecíficos, los médicos del servicio de urgencias deben reconocer las manifestaciones de la HP y las complicaciones relacionadas para brindar la atención adecuada. La realización temprana de imágenes como radiografía de tórax, ecocardiograma y tomografía computarizada puede ayudar a determinar la etiología subyacente de la exacerbación de la HP.1

En el tratamiento inicial es crucial el reinicio de los medicamentos para la HP por vía oral o intravenosa que pueden haberse suspendido. Es muy importante evitar la hipoxia y la hipercapnia y mantener el soporte de la precarga del ventrículo derecho. Además de la corrección de los precipitantes subyacentes, el uso de vasopresores e inotrópicos puede ayudar a corregir la fisiopatología y evitar una mayor intervención de las vías respiratorias.1


Referencia:

1.   Simon E, Bridwell RE, Montrief T, Koyfman A, Long B. Evaluation and management of pulmonary hypertension in the emergency department setting. Am J Emerg Med. 2020 Feb 20. pii: S0735-6757(20)30114-5.