Parto pretérmino: una amenaza que se puede evitar

Las intervenciones dirigidas hacia la prevención del parto prematuro se clasifican de la siguiente manera:

  • Primarias: dirigidas a todas las mujeres, incluidas aquellas con mayor o menor riesgo de parto prematuro.
  • Secundarias: dirigidas a un subgrupo de mujeres con un factor de riesgo conocido o identificado.
  • Terciaria: intervenciones realizadas después de que ha comenzado el trabajo de parto prematuro.

En la prevención primaria y secundaria se abarca una amplia gama de intervenciones, incluidos los tratamientos farmacológicos (como la progesterona) intervenciones nutricionales, procedimientos quirúrgicos, dispositivos e intervenciones más complejas a nivel de la población o del sistema de salud, como la educación nutricional y los programas de detección y tratamiento.

En 2015 se inició una revisión sistemática sobre intervenciones primarias y secundarias en parto prematuro, con el fin de hacer una evaluación sistemática de la literatura sobre la efectividad y seguridad de las intervenciones para prevenir el parto prematuro, además de priorizar intervenciones para futuras investigaciones en países de bajos y medianos ingresos.

De las 112 revisiones que se incluyeron en total, 83 correspondían a prevención secundaria. De estas, 10 evaluaron la suplementación con progesterona en mujeres con embarazos de alto riesgo.

En mujeres con embarazos únicos y partos prematuros previos, la progesterona (oral o intramuscular) fue una estrategia eficaz de prevención del parto prematuro en 2 revisiones. En 2012 Likis y colaboradores incluyeron 5 ensayos y 372 mujeres. Su revisión mostró un riesgo relativo (RR) de 0,78 (IC 95%: 0,68-0,88) entre las mujeres que tomaban cualquier forma de progesterona, en comparación con un control no especificado. En 2013, Dodd y colaboradores incluyeron 10 ensayos y 1750 mujeres. Los autores encontraron un RR de 0,55 (IC 95%: 0,42-0,74) con la suplementación de progesterona, en comparación con placebo o ningún tratamiento.

En mujeres en trabajo de parto prematuro, la progesterona resultó ser eficaz en la revisión de Likis y colaboradores, con un RR de 0,62 (IC 95%: 0,47-0,79).

En mujeres con cuello uterino ecográficamente corto, la progesterona se relacionó con una reducción significativa del parto prematuro <34 semanas en el metaanálisis de Romero y colaboradores, el cual incluyó 5 ensayos y 974 mujeres, con un RR de 0,60 (IC 95%: 0,44-0,82).

En mujeres con cualquier factor de riesgo de parto prematuro, la progesterona se evaluó en 3 revisiones; sin embargo, solo en la revisión de Coomarasamy y colaboradores, que incluyó 8 ensayos, se encontró una reducción en el riesgo de parto prematuro, con un RR de 0,42 (IC 95%: 0,31-0,57).

En general, se encontraron efectos positivos de la progesterona en mujeres con parto prematuro espontáneo previo y en aquellas con cuello uterino corto en el trimestre medio.

En esta revisión sistemática se demostró que solo algunas intervenciones son eficaces en la prevención primaria y secundaria del parto prematuro, entre las que se incluyen la progesterona y los cambios en el estilo de vida y el comportamiento.


Referencia:

  1. Matei A, Saccone G, Vogel JP, Armson AB. Primary and secondary prevention of preterm birth: a review of systematic reviews and ongoing randomized controlled trials. Eur J Obstet Gynecol Reprod Biol. 2019 May;236:224-239.

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